Durante el transcurso de la pasada Gamescom 2025 tuvimos la oportunidad de probar una nueva build de Crimson Desert, la última entrega de la compañía surcoreana Pearl Abyss con temática medieval y fantástica enfocada para un jugador.
Primeras impresiones Crimson Desert
Un ligero downgrade en lo gráfico
Nada más llegar a la espectacular zona de prueba que había montado la gente de Pearl Abyss, fuimos recibidos por parte del equipo de Crimson Desert, el cual nos explicó brevemente lo que estábamos a punto de probar. Tuvimos la oportunidad, como ya ocurrió en 2024, de probar una hora completa de demo. Pero, a diferencia de en aquella ocasión (de la cual podéis leer nuestras impresiones aquí), esta vez no se trataba de batallas contra jefes inconexas, sino que era una misión en la que podíamos movernos a nuestro gusto después de completar un tutorial.
Tras completarlo y pasar a una zona más abierta, lo primero que me llamó la atención fue el apartado gráfico. Que Crimson Desert se ve de escándalo es un hecho, y que el Black Space Engine, motor personalizado que utiliza, es todo un portento es indiscutible, pero también lo es el hecho de que no se ve tan bien como lo hacía el año pasado. Es algo que, seguramente, se deba al hecho de que ahora sí que se asemeja más a lo que será el título final, y realmente es un cambio mínimo, pero digno de mención aun así.
Pero esa no fue la única cosa que destacó a primera vista, pues también han cambiado el tipo de fuente, el cual, en 2024, tenía un aspecto similar a runas nórdicas que, si bien era muy vistoso, a veces resultaba poco legible. Desde Pearl Abyss han optado en esta ocasión por una fuente más tradicional, corrigiendo este problema de un plumazo.
Crimson Desert: Progresa Adecuadamente
Uno de los apartados en los que tenía que mejorar Crimson Desert era en el combate, y me alegra poder escribir que lo ha hecho, aunque todavía quedan cosas por pulir. Durante el transcurso de la misión, tuvimos que enfrentarnos a multitud de enemigos normales para abrirnos paso hasta el jefe de la zona.
En dichos enfrentamientos, pude hacer uso de las múltiples armas y habilidades que ofrece el juego, y también del nuevo sistema de fijado de enemigos que han implementado, una de las principales quejas que tenía en el pasado. Esto, junto con un buen sistema de combos y unas animaciones muy espectaculares, hizo que todos los combates hasta ese punto fueran muy disfrutables a la par que divertidos.
Desgraciadamente, esas sensaciones se disiparon al llegar al jefe final, donde volvieron a aparecer los fantasmas del pasado y cuando Crimson Desert me mostró su lado más amargo, pues sigue adoleciendo de los mismos problemas que hace un año. No es tan exagerado como lo fue con el Rey Ciervo (y el que todavía sigue apareciendo por mis pesadillas de vez en cuando), pero aún así los enfrentamientos contra jefes se siguen sintiendo como golpearse contra un objeto inamovible una y otra vez. Tuve que sudar la gota gorda para poder completar la demo sobre la bocina.
Lanzamiento en 2026
A pesar de todo, la sensación con la que salí de la prueba fue más que positiva, pues el equipo de desarrollo ha tomado nota del feedback que ha ido obteniendo y ha ido limando asperezas para presentar un título mejor en esta ocasión, haciendo que mi nota personal a Crimson Desert pasara de un “necesita mejorar” a un “progresa adecuadamente”.
Todavía tendremos que esperar para poder disfrutar de la versión completa, la cual llegará el 19 de marzo de 2026 a PS5, Xbox Series X|S, Steam y MAC.
