Aunque la Gamescom 2025 empieza oficialmente hoy, en el día de ayer, y gracias a la gente de NVIDIA, tuvimos la oportunidad de probar algunos de los títulos que están por llegar hasta nuestros hogares. Entre ellos, pudimos probar Resident Evil Requiem, la última entrega de la saga que nos devolverá a las calles de Racoon City como Grace Ashcroft.
Índice de las primeras impresiones de Resident Evil Requiem
De nuevo con selector de cámara
Nada mas llegar a la zona de prueba de Resident Evil Requiem, miembros del equipo de desarrollo nos han dado la bienvenida y nos han dado algunas pautas a la hora de probar la demo, así como recomendaciones sobre qué tipo de cámara elegir. Porque, en Resident Evil Requiem, como ya se podía hacer desde el DLC de Resident Evil Village, podremos elegir entre la vista en primera o tercera persona, y podremos hacerlo cualquier momento desde las opciones del título.
Un servidor ha elegido la vista en tercera persona, pues el primer Resident Evil que disfruté fue el remake de la segunda parte y esa cámara es la que más natural me resulta… Y porque el hecho de no tener la vista en primera persona y ver a mi personaje en todo momento ayuda a que no me dé tanto miedo el juego, para que vamos a mentir.
Una demostración cargada de terror psicológico
Tras certificar nuestra elección, la demostración comienza con una cinemática en la que veremos a la pobre Grace sufriendo de lo lindo mientras intenta zafarse de sus ataduras, y en ella ya nos deja algo claro: el RE Engine es un auténtico espectáculo y todo un regalo para la vista. La demostración se ha realizado en un equipo con una RTX 5090 con el Path Tracing, la nueva tecnología de NVIDIA, activada, y hace que la calidad gráfica del juego sea despampanante.
Después de dicha cinemática, y armándome de todo el valor que he podido, me he adentrado en la zona en la que transcurre toda la demonstración, la cual me ha recordado en gran medida a la Casa Beneviento de Resident Evil Village: Una zona pequeña, con pasillos estrechos y a oscuras, y en las que los horrores acechan en cada esquina.
Al principio ni siquiera contamos con una fuente de luz para alumbrar nuestros pasos, pero después de investigar por la zona, y, de paso, llevarme un par de sustos y causar las carcajadas del equipo de desarrollo al pegar varios botes en mi asiento por ellos (y que conste que no he sido el único que lo ha hecho), encontraremos un mechero para arrojar algo de luz al asunto, aunque, al hacerlo, descubriremos algo: hay algo en las sombras, y lo mejor será evitarlo a toda costa.
Y eso es lo que hemos tenido que hacer, evitar a esta misteriosa criatura mientras buscaba un fusible para abrir una puerta y escapar de allí lo antes posible, teniendo que realizar por el camino puzles típicos de la saga que requerían mover mobiliario de un lado a otro para así obtener el objeto que necesitamos.
Misión fallida… por ahora
Por desgracia, en los 17 minutos que duraba la demostración no fui capaz de completarla, quedándome a las puertas de terminar el último puzle que me quedaba. Pero eso no me ha dejado con mal sabor de boca, pues he terminado la sesión de juego con una sonrisa de oreja a oreja.
¿Me he asustado? Un poquito, la verdad. ¿He disfrutado de la sesión de pilla pilla macabra en la que me he visto envuelto? Bastante. ¿Volveré a repetir para intentar completar la demostración? Por supuesto. Porque, como se suele decir, sarna con gusto no pica, y por eso estoy deseando poder seguir jugando para ver todo lo que ofrece Resident Evil Requiem cuando se lance el 27 de Febrero de 2026. Como se suele decir, sustos que dan gusto.

