YOMAWARI Lost in the Dark – Una adorable pesadilla

“Lost in the dark” es la tercera entrega de la saga de survival horror Yomawari, desarrollado por Nippon Ichi Software (NIS) y publicado por NIS America. Un juego de terror con vista isométrica que es capaz de ser terrorífico y tierno al mismo tiempo gracias a su dirección artística.

Sin embargo, tras ver la misma formula dos veces previamente, los sustos de Lost in the dark empiezan a sorprender cada vez menos.

Vuelve el adorable y escalofriante mundo de Yomawari

ACOSADORES NOCTURNOS

Yomawari es el tipo de juego que solo han jugado los aficionados al terror, mientras todos estaban descubriendo Bloodborne, Soma, Dying Light y otros juegos de 2015. También estaba aquel pequeño grupo de fans del terror japonés encontrando los principios de Yomawari en una experiencia única.

El estilo visual de la saga es algo que la hace destacar de mares y océanos de juegos de terror, así que aquí volvemos a encontrarnos con ese adorable arte que sigue llamando la atención.

Los diseños inocentes contrastan con los terroríficos espíritus

La historia trata sobre una chica que sufre acoso en la escuela por parte de sus compañeros, hasta que una determinada noche despierta en un bosque misterioso. Todas las personas han desaparecido de la ciudad, a excepción de una extraña chica.

Al parecer, tenemos que recuperar todos nuestros recuerdos antes de que acabe la noche y, para ello, visitaremos varios rincones del pueblo.

Todos han desaparecido y ahora la ciudad está llena de enemigos y pesadillas

Es una historia muy simple, pero Yomawari no se retiene al tratar la brutalidad del abuso escolar, el abandono, soledad e incluso suicidio. Por este motivo, no es una experiencia para todos y puede llegar a molestar aquellos jugadores que ya tienen presentes estos temas en sus vidas personales.

La estructura es muy similar a la de los dos juegos previos y los mejores momentos son el principio y el final de la historia.

Yomawari no se corta con el bullying, incluso aprovechan para acosar el nombre que has puesto al personaje, en mi caso “Ele”

OSCURIDAD, MI VIEJA AMIGA

Para recuperar nuestros recuerdos, exploraremos el pueblo rural japonés infestado de espíritus, pero no vayas tan rápido. Primero tenemos que desbloquear ese lugar, encontrando una pista que nos indique donde está el recuerdo, como examinar un lápiz de la calle que nos llevará a la escuela.

Al llegar a la zona del recuerdo, nos enfrentamos a un espíritu único al que ayudaremos a encontrar la paz. Estas secciones están repletas de puzles que son oportunidades para recibir más sustos, pero parecen haber sido colocadas solo para aportar mayor interacción al jugador.

Una ves desbloqueados los detonantes de cada recuerdo, una nueva zona se desbloquea en la ciudad

Caminamos por las calles oscuras con solamente nuestra linterna y nos veremos cara a cara con espíritus que no nos quieren allí. Debemos cerrar los ojos y caminar lentamente a su lado, escuchando unas pulsaciones que nos indican donde se encuentra el fantasma y así poder esquivarlo.

Para hacer nuestro viaje más relajante, están las estatuas jizo para guardar la partida. Se necesitan monedas para poder usarlas y es un recurso limitado, por lo que es recomendable explorar tanto para encontrar monedas como coleccionables.

Pasar al lado de los espíritus es una situación tensa, hay que caminar muy despacio y no chocar con ellos

La protagonista también va dibujando un mapa de la ciudad a la medida que lo vamos descubriendo, con un adorable dibujo infantil. El arte contrasta con la situación terrorífica y es el punto más fuerte de la entrega.

Una vez descubiertas varias estatuas Jizo nos podemos teletransportar entre ellas, siendo una forma brillante de que no hagamos backtracking y así estar siempre descubriendo algo nuevo.

Hay muchas estatuas Jizo por todo el mapa y encontrarse una nueva es un gran alivio

RECUERDOS MORTALES

Puede parecer bastante sencillo: no toques los espíritus y así sobrevives. Sin embargo, no es tan fácil cuando encontremos enemigos más grandes y nos toque empezar a correr, con mucho cuidado de no agotarnos y acabar con una horrible muerte que Yomawari no tiene miedo de dar a una niña pequeña.

Los efectos de sonido de la ciudad son bastante inquietantes, pero nada se compara al crujido fuerte que se escucha al morir, con escalofrío asegurado.

Lost in the dark no te ataca con jumpscares muy a menudo, sino que lo que hace es crear un ambiente ominoso en el que te pueden atacar en cualquier momento.

La sensación de peligro nunca escapa de nuestro alcance y hay peligros en cada rincón

Hay muchas similitudes en la formula y no mucha innovación. Por ejemplo, algo nuevo en Lost in the Dark, es la posibilidad de vestir tu pequeña japonesa, descubriendo nueva ropa por el camino.

Si habéis pensado en recrearos en el juego, puede que no sea buena idea, ya que veemos a este personaje sufrir de varias maneras. No recuerdo la última vez que un juego fuera tan cruel con un personaje creado por el jugador.

Personalizar la ropa de nuestro personaje es una mecánica que no me esperaba, pero es bienvenida

Pero Yomawari también consigue crear personajes interesantes con historias creíbles y secciones realmente horríficas. Es difícil no sentirse atraído a este mundo misterioso y querer avanzar en la aventura de la protagonista.

Cada recuerdo es una gran sección para todo fan del terror, pero si eres como yo y has jugado todos los juegos de la saga, puede que encuentres repetición en su fórmula. La falta de textos en castellano también supone una gran barrera para algunos, pero el método que usan de enseñar por encima de contar la trama hace que sea más sencillo comprender lo que está pasando y es también más admirable.

Lost in the dark no siempre te va a dar las respuestas, dejando mucho a la interpretación de cada jugador

CONCLUSIÓN

Yomawari es una experiencia fantástica que no ha cambiado mucho a lo largo de los años. Eso puede ser bueno para algunos, aunque a mi me hubiera gustado que se arriesgaran más en sus mecánicas y jugabilidad.

Su corazón está en el arte visual, los diseños de los espíritus son geniales y es el contraste entre lo adorable y lo terrorífico lo que hace Yomawari destacar.

La posibilidad de moverse rápidamente entre estatuas Jizo es perfecto para que la exploración no se sienta repetitiva y la historia de cada enemigo es interesante.

Por otro lado, los sustos impactan bien poco y podemos encontrar frustración en la búsqueda de esos objetos que desbloquean las zonas interesantes del juego. Me habría gustado tener la libertad de explorar todo el pueblo desde el minuto uno y poder dirigirme donde yo quisiera. Aún así, mi experiencia con Lost in the dark fue sobre todo positiva y lo recomendaría a un fan del terror que nunca haya jugado una entrega de la saga.

Hay tragedia alrededor de cada esquina

Hemos analizado Yomawari Lost in the Dark en su versión para PlayStation 4 gracias a un código proporcionado por NIS America.

Más análisis aquí.

Yomawari: Lost in the Dark

49,99€
7.6

GRÁFICOS

9.0/10

DURACIÓN

7.5/10

SONIDO

8.0/10

JUGABILIDAD

6.0/10

Pros

  • Increíble arte visual
  • Bueno para novatos en la saga
  • Gran ambientación
  • Mucha customización

Cons

  • Poco innovador
  • No asusta mucho
  • Más lineal de lo que parece
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