Sonic Frontiers – El futuro del erizo ya está aquí

Parecía que no iba a llegar nunca el día en el que Sonic Frontiers estuviera a la venta por fin. El extremo secretismo de SEGA con el juego, un marketing absolutamente confuso y apenas unos cuantos gameplays y capturas sin contexto ni música nos dejaron con una profunda sensación de incertidumbre durante los meses previos a su lanzamiento.

En nuestro caso, esta intranquilidad la conseguimos mitigar cuando tuvimos la oportunidad de probar el juego en la pasada Gamescom 2022, momento en el que nos dimos cuenta de lo divertido que resultaba perdernos por Starfall Islands e interactuar con todos los elementos que pueblan estas islas.

Esta aventura representa además un punto de inflexión, ya que marca el camino que seguirá la franquicia de Sonic durante los próximos diez años. Un futuro que se presenta esperanzador.

Comprende tu pasado para avanzar hacia el futuro

La historia nos cuenta cómo Sonic y sus amigos están en busca de las Chaos Emeralds hasta que, a causa de un misterioso incidente, acaban atrapados en las Starfall Islands. Sonic conocerá en ellas a un nuevo personaje llamado Sage que tratará de hacerle la vida imposible, mientras nuestro querido erizo busca desesperadamente la forma de rescatar a sus amigos.

El tono de la narrativa es mucho más profundo y serio que en juegos anteriores, y lo cierto es que un aire de tristeza impregna al título desde el principio, lo que no es común en los juegos del erizo. Es una señal de que se ha producido un cambio de guionista, ya que de esta historia se ha encargado Ian Flynn, conocido por su trabajo en los cómics de Sonic de IDW, editados en España por ECC.

Constantemente veremos y escucharemos referencias a juegos anteriores, para hacer las delicias de los fans más longevos de la saga. Los personajes mostrarán bastantes momentos de complicidad con Sonic y es posible observar cómo existe buena voluntad para solucionar los fallos narrativos acontecidos en juegos anteriores. A veces, estas referencias pueden pecar de superficiales, pero ya es mucho más que lo que hemos tenido en los últimos diez años, sin asomo de duda en ese sentido.    

En general, la historia nos ha gustado y ha sido muy agradable ver las introspección de los personajes. Por desgracia, en el último tercio del juego, hay una sensación de que todo se cuenta de forma más apresurada. De forma resumida, hay tramas que se cierran abruptamente y se dejan muchos cabos sueltos para, esperamos, ser resueltos en el futuro.

Hace unos días, Morio Kishimoto, del Sonic Team, comentó precisamente al respecto. Al parecer, el tiempo limitado de desarrollo afectó a la última parte del juego a causa de la gran cantidad de pruebas en la etapa inicial. A pesar de las restricciones, intentaron implementar el mejor jefe final posible.

Es una verdadera lástima, porque podría haber sido un juego de Sonic redondo sin no fuera por el anticlimático final. Lo apresurado que se siente en este tramo empaña la experiencia global.

Salto, giro… ¡y me las piro!

Sonic Frontiers es el primer juego de la franquicia en instaurar el concepto de las Zonas abiertas. Estas zonas tienen el sistema de funcionamiento de un mundo abierto, pero de menor envergadura. Tenemos libertad para decidir qué hacer o adónde ir.

Justamente, la diversión es la bandera de Sonic Frontiers. Una que ondea bien alto, en un mástil firme que no cede ni un milímetro ante la adversidad. Puzles, mecanismos, enemigos, personajes, resortes y trampas salen a nuestro encuentro, por lo que no será raro que os desviéis del camino para realizar otra tarea distinta.

Las islas atrapan y la ambientación está logradísima. De forma acorde, a medida que exploramos los escenarios, la música irá progresando en complejidad hasta que logremos escuchar la melodía completa.

A veces, asomarse a un acantilado y contemplar una montaña surgiendo entre las nubes a lo lejos llega a impresionar mucho más de lo esperado.

El tiempo pasa en forma de ciclos de día y noche, y el tiempo atmosférico también cambia a placer. A veces estaremos bajo una lluvia torrencial y a los pocos minutos, los cielos se irán despejando para dar paso a un radiante sol. Es un detalle que dota de mayor realismo a los escenarios que exploraremos a conciencia.

A pesar de todo, el juego no es perfecto a nivel técnico. Hay ciertos aspectos que no están pulidos del todo, como demuestra el marcado popping del que adolece el juego. Sin embargo, a efectos prácticos, es más llamativo que molesto.

Se nota que han destinado más recursos a aspectos como la interacción con los raíles y otros elementos del escenario, la ambientación y la música. Pero hay muchos detalles que dejan la sensación de prisas en el desarrollo, las cuales salen a relucir principalmente en el último tercio del juego.

Lánzame a los lobos y volveré liderando la manada

Sonic cuenta ahora con un árbol de habilidades que iremos desbloqueando a medida que ganemos experiencia derrotando enemigos. Esto pone a nuestro alcance un sistema de combos algo más simplificado que el de Sonic Unleashed, pero muy completo.

El movimiento básico nuevo de Sonic en este juego es el cibergiro, que permite atacar a los enemigos con una ráfaga de viento cortante. También posee muchas otras funciones, como la resolver puzles o invocar anillos y potenciadores.

Hay muchos combos espectaculares que Sonic puede aprender y que necesitará para derrotar a la gran variedad de enemigos que pueblan las islas. Sin embargo, a mitad del juego ya lo habíamos logrado desbloquear completamente, por lo que desde ese momento, ganar experiencia carece de interés. En una próxima ocasión, habría sido interesante contar con más habilidades o poder reutilizar la experiencia de alguna manera.  

Sonic Frontiers también es el primer juego de Sonic en 3D en el que se ha implementado el Drop Dash característico de Sonic Mania. Uno de los movimientos favoritos de los fans, que aquí viene a la perfección para ascender por las laderas de las montañas.  

Además del árbol de habilidades, Sonic cuenta con características de velocidad, anillos, defensa y ataque. Para subir la defensa y el ataque, necesitaremos semillas de poder y defensa que encontraremos resolviendo puzles y derrotando enemigos principalmente.

La velocidad y la vida (representada por los clásicos anillos), requieren de la recolección de unas adorables criaturas llamadas kocos, esparcidas por todo el mapa. Este último proceso es considerablemente más tedioso, ya que solo podemos subir los niveles de uno en uno, lo que puede sacar de quicio incluso a la persona más paciente.

Los enemigos son muy variados y cada uno tiene una forma específica de ser derrotado. Además, los enfrentamientos contra los titanes pueden estar perfectamente entre las batallas más increíbles y épicas que ha habido jamás en un Sonic.

La música que acompaña estas batallas nos ha parecido impactante y entra sin duda en el top de las melodías más brutales que nos ha regalado la saga. Echamos en falta la posibilidad de revivir estos enfrentamientos una y otra vez en un modo Boss Rush.

Explorando el ciberespacio y… ¿pescando?

Y si no os va mucho el factor de mundo abierto, no os preocupéis, porque los niveles clásicos lineales de toda la vida siguen estando. Sin embargo, y contra todo pronóstico, el juego brilla más en las zonas abiertas, donde demuestra todo su potencial.

Las fases lineales se notan más simples y transmiten la sensación de que se incluyeron principalmente por evitar las críticas que habrían surgido ante su eliminación. Hay algunas muy buenas que contrastan con otras que duran un suspiro y de las que no te acordarás cuando hayan pasado 10 minutos.

Sorprendentemente, el control de Sonic en estas fases también se nota mucho más tosco, hecho que contrasta con el control tan logrado de las zonas abiertas. Lo que sí que no falla es la música, que siempre acompaña nuestra travesía con auténticos temazos. 

Por otra parte, hay bastantes minijuegos que tendremos que superar a lo largo de la historia, con mayor o menor acierto, pero que permiten cambiar de aires. Uno de los más sorprendentes es la lluvia de estrellas que revive a todos los enemigos derrotados y funciona como una tragaperras.

Aunque, sin lugar a dudas, el que más destaca es el minijuego de pesca de Big, que tiene incluso una “pesciclopedia” que se rellena a medida que pescamos ejemplares, como si de una Pokédex se tratase. Y no solo eso, sino que está cargado de referencias y amor al mundo de Sonic.

Con las monedas que obtenemos al pescar, podremos además adquirir unas notas de voz de Eggman, que aportan muchos datos sobre la historia. El doblaje es sublime y ha sido una de las grandes sorpresas del juego.

Los juegos de pesca no están entre mis pasiones y recuerdo con amargura las fases de Big en el primer Adventure. Ahora me he reconciliado en Frontiers, disfrutando al máximo junto a Big mientras trataba de hacerme con todos los coleccionables.

Lo mejor es que Sonic Frontiers nos mantendrá más que entretenidos durante sus 20 horas de juego aproximadamente, lo que lo convierte en una aventura de Sonic considerablemente larga. Su duración puede extenderse mucho más en el caso de que busquemos todos los coleccionables, aunque no aportan nada más allá que el placer de seguir jugando.

Conclusión

Es un gran logro el que el Sonic Team ha conseguido con Sonic Frontiers. No hay ninguna duda de que es el juego de mayor presupuesto para Sonic en los últimos años y también se ha notado que han hecho un esfuerzo a nivel narrativo para tratar de solucionar los fallos del pasado. Sigue sin ser suficiente, pero había mucho que solucionar, así que Sonic Frontiers es solo el primer paso de un largo pero ilusionante camino. 

Las zonas abiertas son muy divertidas de explorar y le sientan a Sonic como anillo al dedo. Son tan buenas que eclipsan por completo a las fases lineales, demasiado simples en comparación.

Por otra parte, Sega es consciente de que el juego requiere de algunas opciones que lo expandan, ya que, una vez superada la historia, no hay grandes incentivos por rejugarlo más allá de cumplir los requerimientos para conseguir los logros y trofeos. La buena noticia es que Sonic Frontiers seguirá recibiendo actualizaciones durante 2023, así que nos queda diversión para rato en Starfall Islands.

Este análisis ha sido realizado gracias a una clave de Sonic Frontiers para XBOX Series X aportada por SEGA.

Más análisis aquí.

Sonic Frontiers

59,99€
8.3

GRÁFICOS

8.0/10

DURACIÓN

8.0/10

SONIDO

8.5/10

JUGABILIDAD

8.5/10

Pros

  • Las batallas contra los titanes
  • La ambientación y la jugabilidad renovada
  • El minijuego de pesca
  • El esfuerzo por ofrecer una mejor narrativa
  • El apartado musical nunca falla

Cons

  • Popping extremo en ocasiones
  • Niveles lineales poco inspirados
  • Final anticlimático que el juego no merece
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