Como fans de Megaten, el regreso de Kazuma Kaneko nos genera unas expectativas imposibles de obviar, puesto que hablamos del artista que definió la identidad visual de este universo tan preciado para nosotros durante décadas. De hecho, el pasado año 2025, su reaparición en escena generó un gran revuelo en la comunidad de jugadores, ansiosos por conocer con qué sorprendería esta figura legendaria del mundo videojueguil.
El nuevo proyecto de Kazuma Kaneko resultó ser Tsukuyomi: The Divine Hunter, un roguelike free-to-play respaldado por la compañía COLOPL. Sin embargo, lo que en otras condiciones habría sido una gran alegría, ésta quedó rápidamente atenuada al revelarse que el juego empleaba la IA generativa en prácticamente todos sus apartados. Hace ahora casi un año, en Persona Spain publicamos un análisis de dicho título, y lo cierto es que nos sorprendió lo adictivo que podía llegar a resultar su combate, aspecto que, irónicamente, siempre había pasado desapercibido en la promoción del juego.

Esta primera versión se trató de un juego como servicio lanzado en dispositivos móviles y Steam, la cual anunció recientemente el cierre del servicio. Sin embargo, en abril de 2026, el título se desprendió de los elementos propios de esta tipología de juegos para transformarse en una versión de experiencia compacta, denominada Kazuma Kaneko’s: Tsukuyomi, en exclusiva para Nintendo Switch por el momento.
Pero la gran pregunta que surge es, ¿Ha cambiado algo con respecto a Tsukuyomi: The Divine Hunter? ¡En este análisis te contamos las diferencias y cuál ha sido nuestra experiencia a los mandos!
Kazuma Kaneko’s Tsukuyomi para Nintendo Switch
Un port replanteado para Nintendo Switch
El núcleo jugable permanece inalterado, puesto que sigue siendo el de un roguelike de construcción de mazos (deck-builder), a imagen y semejanza de Slay the Spire. Ambientado en un Tokio futurista, controlamos a los Tsukuyomi, humanos capaces de invocar a demonios llamados Jinma a través de cartas mágicas, los cuales emplearán para derrotar a los demonios hostiles que amenazan al edificio HASHIRA. Durante nuestro ascenso por los pasillos de este enigmático edificio, que actúa como eje narrativo y mecánico, deberemos tomar decisiones constantes para avanzar por rutas ramificadas, superar eventos aleatorios y combatir con enemigos dispuestos a mandarnos a la casilla de salida.
Lo cierto es que, ya inicialmente, Tsukuyomi: The Divine Hunter apuntaba ideas interesantes, pero pecaba de una ejecución lastrada por un diseño condicionado por el formato y las decisiones estructurales propias del mercado free-to-play. En esta nueva versión para consola, se han eliminado buena parte de esas ataduras, lo que a su vez le permite ofrecer una experiencia completa que no depende de actualizaciones constantes ni de microtransacciones.
La gran diferencia con la primera versión de este título reside en la mejora notable del ritmo. La progresión ahora está mejor calibrada, los desbloqueos tienen un impacto más tangible y el diseño de las incursiones resulta menos dependiente de la repetición forzada. Esto se debe principalmente a que el propio juego nos guía a través de una historia estructurada de antemano, alternando los capítulos de los distintos personajes cuando sea necesario, en lugar de trasladar esa decisión al jugador.
Por supuesto, este nuevo sistema narrativo no elimina la repetición inherente al género, pero sí hace que se vuelva más significativa, al sentir que nuestras decisiones estratégicas nos permiten avanzar un mayor número de pisos en cada intento. Además, cada incursión nos aportará experiencia que se traducirá en mejoras pasivas pre-establecidas para nuestro personaje y en el acceso a una mayor variedad de objetos, sin que dependamos de tiradas en el “gacha”, lo que influirá positivamente de forma directa en nuestro avance en próximas incursiones.
La historia en sí es aceptable, con personajes simples pero funcionales, y cuenta con alineaciones morales que recuerdan a Shin Megami Tensei, que gustarán especialmente a los fans de los títulos clásicos de la saga. Y también en relación a Megaten, es probable que la música de este Tsukuyomi nos recuerde un poco a sus ritmos típicos, aunque en un papel meramente cumplidor como acompañamiento correcto de la acción, sin que podamos destacar temas verdaderamente memorables.
Por otra parte, la interfaz de usuario se ha ampliado para dejar atrás el formato vertical propio de los dispositivos móviles, quedando más despejada a la hora de navegar por ella, aunque las opciones disponibles sigan siendo las mismas que en el juego original. Durante el combate, ahora se muestra a nuestro Tsukuyomi, así como las cartas de nuestra mano. El combate sigue siendo lo mejor, tal y como afirmamos en el nuestro análisis de Tsukuyomi: The Divine Hunter, por lo que te invitamos a leerlo en caso de querer conocer más detalles.
Como recordatorio de utilidad, si jugasteis a Tsukuyomi: The Divine Hunter, podéis traspasaros cartas de Jinma que tuvierais en vuestro catálogo, como último homenaje al predecesor del título que nos ocupa.
La IA y la disonancia visual
Aunque el juego se ha transformado para mejorar en estructura, ritmo y progresión, sigue arrastrando las bases conceptuales de origen, es decir, que la IA generativa sigue siendo un aspecto inherente y fundamental de este título.
El falso dios Okami vuelve una vez más a actuar como intermediario en la creación de cartas generadas por IA de los demonios más importantes. En esta versión para Nintendo Switch, sin embargo, se ha eliminado la generación de cartas por IA en tiempo real, ya que se trata de un sistema preconfigurado que reutiliza las ilustraciones que fueron generadas en la versión anterior. Como jugadores, deberemos escoger entre tres opciones de texto que determinan el arte final de la carta, por lo que disponemos de cierto control sobre el resultado.
En cualquier caso, este cambio no resuelve el problema de fondo que permanece en este título, y no es otro que la inconsistencia estética. El contraste entre los diseños de Kaneko y las cartas generadas por IA es, a todas luces, evidente, lo que resulta especialmente chocante en un juego que se promociona como obra asociada al nombre del artista. Las cartas siguen teniendo errores visuales detectables y no logran capturar el estilo de Kaneko. Sí, puedes seguir teniendo un Lucifer que parece sacado de Kimetsu no Yaiba.
Por otra parte, el juego cuenta ahora con una nueva sección de archivos que resumen la historia y las descripciones de cada personaje. Para lo que no estaba preparada era para encontrar vídeos y reportajes promocionales generados por IA. En este caso, simulan principalmente coberturas de medios informativos y campañas, como la apertura del edificio HASHIRA, que, aunque inicialmente pueden parecer una idea interesante, acaban siendo desconcertantes al descubrir que no aparecen actores reales, sino personas generadas por IA.
Conclusiones
Kazuma Kaneko’s Tsukuyomi para Nintendo Switch demuestra una clara voluntad de mejora con respecto a su primera versión para dispositivos móviles: elimina carencias propias de juegos free-to-play, incorpora una progresión es más satisfactoria y una narrativa mejor estructurada.
Sin duda, es una propuesta entretenida, que destaca principalmente por su interesante sistema de combate, pero que sigue contando con decisiones cuestionables en la utilización de la IA generativa que afectan tanto a su coherencia como obra como a su percepción por gran parte del público. Las inevitables opiniones contradictorias en su recepción hacen que Kazuma Kaneko’s Tsukuyomi sea un título difícil de recomendar de forma categórica: quienes conecten con su planteamiento experimental encontrarán una experiencia singular dentro del género, mientras que otros pueden verse alejados por unas elecciones creativas que no siempre terminan de encajar.

Kazuma Kaneko’s Tsukuyomi se encuentra disponible desde el 23 de abril de 2026 y puedes consultar más detalles en su web oficial.
También os animamos a leer la entrevista que realizamos a Kazuma Kaneko y Kevin Saito de COLOPL en 2025, la cual revela muchos aspectos interesantes relacionados con el origen de este título.
Este análisis ha sido posible gracias a una clave de Kazuma Kaneko’s Tsukuyomi para Nintendo Switch proporcionada por COLOPL.
Más análisis en Persona Spain.
Kazuma Kaneko’s Tsukuyomi 24.99 EUR
Game title: Kazuma Kaneko’s Tsukuyomi
Game description: Un título totalmente nuevo de Kazuma Kaneko, la mente visionaria detrás de un legado de juegos revolucionarios. Tokio, 20XX. La colosal megaestructura de la bahía, "THE HASHIRA", ha quedado aislada del mundo exterior. Eres un "Tsukuyomi", un agente de élite de una organización de defensa nacional. Tu misión: infiltrarte en la zona de aislamiento, abrirte paso a través de una torre infestada por los misteriosos "Jinma" y ascender a la cima para descubrir la aterradora verdad.
Author: COLOPL
Overall
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GRÁFICOS - 6/10
6/10
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DURACIÓN - 7/10
7/10
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SONIDO - 6/10
6/10
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JUGABILIDAD - 8/10
8/10
En resumen:
Kazuma Kaneko’s Tsukuyomi para Nintendo Switch demuestra una clara voluntad de mejora con respecto a su primera versión para dispositivos móviles: elimina carencias propias de juegos free-to-play, incorpora una progresión es más satisfactoria y una narrativa mejor estructurada. Es una propuesta entretenida, que destaca principalmente por su interesante sistema de combate, pero que sigue contando con decisiones cuestionables en la utilización de la IA generativa que afectan tanto a su coherencia como obra como a su percepción por gran parte del público. Las inevitables opiniones contradictorias en su recepción hacen que Kazuma Kaneko’s Tsukuyomi sea un título difícil de recomendar de forma categórica: quienes conecten con su planteamiento experimental encontrarán una experiencia singular dentro del género, mientras que otros pueden verse alejados por unas elecciones creativas que no siempre terminan de encajar.
Pros
- Mejora en ritmo y progresión con respecto a su predecesor
- El combate sigue siendo muy consistente y divertido
Cons
- La falta de traducción al castellano
- La inconsistencia generada por el uso de la IA






